viernes, 19 de marzo de 2010

¿En qué cultura docente profesional nos socializamos?


Para responder a esta pregunta vamos a hacer referencia en un primer momento a nuestro periodo de prácticas realizado en un centro educativo.

De ambas lecturas hemos destacado que tenemos una doble socialziación en un mismo periódo de práctica. Mientras que una alumna encuadra su periodo de prácticas prioritariamente hacia la corriente funcionalista, es decir, se considera una persona vacía porque no tiene mucha experiencia como profesora activa y en cuanto a conocimiento necesita mucha más formación. La otra se identifica con lo que describe la corriente dialéctica en el cuál se priorizan los procesos de interacción sobre los de adaptación destacando la importancia del docente como agente activo.

En lo que si coincidimos es en la escasa relación y comunicación entre ambas instituciones (universidad y el centro educativo en el que se realizan las prácticas). Esto se podría mejorar bastante si se hubieran realizado programas conjuntos entre ambos. También coincidimos, en la tendencia a reproducir de forma inconciente el modelo de enseñanza observado, debido a que nuestras experiencias escolares han sido de carácter tradicional.

Una de nosotras ha trabajado en un centro privado por lo que podemos aportar la visión que ha tenido como profesora principiante. En estos momentos se observa y analiza una cierta evolución de las preocupaciones (corriente evolucionista) para mejora la práctica docente apoyándose en personas de referencia experta, además de toda la información que es necesario recabar. Aquí se ve una clara identificación con las fases que se proponen en dicha corriente (luna de miel, supervivencia, maestría, interés por el alumnado y madurez).

El profesorado de hoy en día se siente con muchas responsabilidades sujetas a la burocracia, a lo que nos exige la sociedad en general (formación en las nuevas tecnologías, preparar las clases con metodología innovadora...) y por todo ello surge la intensificación de tareas.

Debido a esto muchos profesores para evitar ser criticados por unos y otros lo que hacen es cerrar la puerta del aula (individualismo) y así evitan confrontaciones y situaciones incómodas. Esto es un atraso para la profesión porque conlleva a no poder analizar de forma objetiva si tu trabajo se está llevando de forma adecuada o no, Aunque si es cierto, que no siempre el aislamiento debe verse como algo malo que se tenga que corregir, sino que en ocasiones esto es adecuado para que el profesorado reflexione sobre sus propias decisiones.

Par concluir decir que aún sabiendo todos los problemas y obstáculos que nos encontramos en esta profesión, continuamos insistiendo en ser MAESTRAS o PROFESORAS. Esto no lo hacemos por mero entretenimiento, sino debido a la gran vocación que se genera en nuestro interior.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Comenzamos

A través de este blogs pretendemos mostrar una visión más ámplia de lo que es el Desarrollo Profesional del profesorado y con la finalidad de que no sólo se quede dentro de las paredes de un centro sino que lo que se aprenda se pueda compartir con toda la comunidad educativa y social.