Pensamos que es cierto que no existe un única teoría curricular, pero si nos paramos a reflexionar sobre las tres perspectivas existentes: técnica, práctica y crítica, habría que hacer una fusión de ellas para originar al docente ideal.
Haciendo un análisis transversal de nuestra práctica debemos destacar que en la mayoría de los centros, los docentes se inclinan más por la perspectiva técnica debido a la pasividad que conlleva la utilización solo del libro de textos.
Muy pocos son los casos donde prevalece la perspectiva práctica que consiste en llevar las teorías a la práctica haciendo de las aulas unos contextos vivos, conflictivos, cambiantes y singulares. Recobra fuerza tanto el alumnado como el profesorado. Por lo que la formación del profesorado no solo debe preocuparse del conocimiento teórico sino ser capaces de intervenir experimentando en la práctica.
Nuestra práctica educativa ideal estaría relacionada con la perspectiva práctica y crítica donde hay que situar la enseñanza que se va a impartir en un contexto determinado, donde no exista una separación entre la investigación y la práctica, donde todo lo que se aprenda a través de la formación permanente se traslade al aula, un lugar donde el alumnado aprenda cosas relevantes y cercanas a ellos descubriendo la utilidad de ese aprendizaje por lo que se relacionará con la vida cotidiana.
¿Por qué nos decantamos a actuar de una cierta forma? Pues debido a recibir durante al menos 12 años una formación tradicional eso hace que te deje una huella importante en tu interior. En el proceso de formación existe una controversia en el que te enseñan, aunque no se pone en práctica, otra forma de ver la educación por lo que surge la reflexión y según la personalidad de cada persona y su moralidad le llevará a actuar de una forma determinada.
Respecto a las etapas de formación del profesorado decir que existen tres: formación inicial, etapa de iniciación y formación continuada, pero tan solo nos concierne la primera ya que aún no somos docentes principiantes. La formación inicial debe concebirse en relación directa con la formación continua, con la finalidad de ampliar o modificar esos conocimientos adquiridos, es decir, conseguir un entrenamiento mental y bagaje metodológico que garantice la autonomía intelectual.
Lo que sí está claro es que la práctica actual docente ha de renovarse e innovarse para mejorar la calidad de la enseñanza, pero las estructuras del propio sistema educativo provoca a veces resistencias ante ello por dos aspectos como son la burocracia organizativa y la centralización en la toma de decisiones.
Tanto las resistencias del profesorado como las barreras propias del sistema escolar y social constituyen dos factores importantes que inciden en el desarrollo de los programas de formación continua como obstáculos: epistemológicos y estructurales
Los programas de formación continua provocan en el profesorado una serie de resistencias entendidas como mecanismos de defensa del que se sirve el profesorado cuando se le propone salir de su actividad cotidiana.
La educación intercultural se puede entender como el proceso y el resultado del mestizaje que en la sociedad se produce como consecuencia de las adaptaciones constantes en sus informaciones, saberes, formas de comportarse, etc, que llevan a cabo los individuos, al conectar o comunicarse unos con otros o con sus obras y tradiciones.
Para conseguir una plena integración de estos alumnos, las escuelas han de convertirse en lugares muy flexibles en términos curriculares y pedagógicos.
La desprofesionalización de la profesión docente se debe a que la sociedad está evolucionando de una forma muy rápida y ya no es solo la escuela la fuente de saber y conocimiento. La mayor parte de la información estará en ordenadores, enseñanza on-line, bibliotecas, zonas comunes, lugares de trabajos y no solo provendrán de los libros de texto como hasta hace bien poco. La diferencia entre el profesor y el alumnado no será tan grande, por lo que no solo será el profesor quien sabe de todo, el alumnado también será profesor y los profesores deberán seguir aprendiendo, como dice Hargreaves "una sociedad del aprendizaje donde todo el mundo enseña y aprende y nadie es un experto".
En primer lugar, queremos destacar que este grupo ha realizado un trabajo en el que han partido de la información propuesta, haciendo referencia a todos los conocimientos que nos proporcionan los temas, aunque creemos que han utilizado esta información en exceso, ya que se han plasmado demasiada teoría y no han contrastado apenas con las propias ideas. Podemos decir que aunque se basan en las teorías de los autores, no elaboran ideas propias sino que hacen una mera repetición o aceptación de las ideas de éstos.
ResponderEliminarLa capacidad para relacionar ideas puede apreciarse en la estructura del trabajo, ya que no divide el trabajo en diferentes apartados sino que presenta un único texto en el que van relacionando ideas anteriores con ideas posteriores, sin embargo esto disminuye la claridad expositiva del texto, ya que la estructura de este trabajo resulta muy monótona a la vista por no poder visualizar claramente sus partes, cuando creemos que lo mas conveniente hubiera sido separar por apartados cada pregunta.
Con respecto a la profundidad en el análisis pensamos que se trata de un trabajo muy general, no es nada conciso, ni se paran a reflexionar la relación existente entre los conocimientos expuestos y los que poseemos.
Algo que queremos destacar de este trabajo es que nos ha gustado mucho como tratan el punto de la desprofesionalización docente porque también estamos de acuerdo que en el aprendizaje todo el mundo enseña y todo el mundo aprende, y nadie es el experto.
Realizan numerosas referencias bibliográficas de los autores del contenido de los temas de los bloques, en cambio se aprecian escasas opiniones y experiencias personales. Dando como resultado un trabajo más teórico y poco reflexivo.
ResponderEliminarPor otro lado, apreciamos una adecuada y coherente relación de ideas y conceptos, facilitando y amenizando su lectura y comprensión. Precisión en los contenidos tratados y capacidad de síntesis, ajustándose a la extensión establecida.